El cargo aplicado a grandes usuarios por las distribuidoras llegó a representar más de la mitad del monto total, mostrando el peso decisivo de ese componente en la estructura tarifaria
Impacto del nuevo esquema tarifario en las grandes industrias: facturas con aumentos de hasta el 125%
En julio comenzaron a llegar a las grandes industrias facturas eléctricas con incrementos que, en algunos casos, alcanzaron el 125% por los consumos de junio. El alza se vincula a un nuevo cargo que compensa la diferencia entre el precio estacional trasladado a las tarifas y el costo efectivo del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
Quiénes son los afectados
La medida incide sobre los denominados GUDIs (Grandes Usuarios de Distribuidoras), es decir, aquellos con una demanda de potencia igual o superior a 300 kilovatios. No se trata de usuarios residenciales: se incluyen establecimientos industriales y comerciales con consumos eléctricos elevados que adquieren energía mediante empresas distribuidoras.
Qué conceptos explican el aumento
El aumento se refleja en dos conceptos principales: el Cargo Estabilizado GUDIs y el Ajuste Complementario de Potencia. Ambos fueron previstos por la Resolución 976/2023 con el propósito de cubrir diferencias entre los valores estacionales incluidos en los cuadros tarifarios y los costos reales del MEM. En la práctica, esos cargos trasladan a la factura la brecha entre lo previsto y lo efectivamente pagado por la energía en el mercado mayorista.
La magnitud de la brecha de precios
En junio, el valor trasladado a las tarifas habría sido cercano a los 90.000 pesos por megavatio hora, mientras que el costo real en el MEM superó los 258.000 pesos por megavatio hora, una diferencia mayor al 185% que terminó incorporada a las facturas. Además, el precio spot en dólares mostró una fuerte suba: llegó a 186,6 dólares por megavatio hora en junio, un 97% más que los 94,7 dólares del mismo mes de 2025.
El caso más ilustrativo es el de una industria radicada en el Parque Industrial de Pilar, abastecida por Edenor, que habría recibido una factura por 238.809.835 pesos, con un incremento del 125% atribuido al cargo complementario. En ese ejemplo, el ajuste asociado a los GUDIs representó cerca del 56% del total de la factura, lo que evidencia la presión que el nuevo esquema puede ejercer sobre empresas con consumos intensivos.
Origen del cambio y exposición al mercado spot
El contexto regulatorio cambió tras la Resolución 400/2025, que promovió mayor competencia en el MEM y habilitó a distribuidores y grandes usuarios a cerrar contratos a precios de mercado. Esa reforma busca fomentar acuerdos a término, pero las empresas que continúan comprando en el mercado spot quedan expuestas a las fluctuaciones mensuales de los costos de generación y de los combustibles que emplean las centrales térmicas.
Posibles consecuencias económicas
El salto en las facturas despierta inquietudes sobre su impacto en los costos productivos, la competitividad y los precios finales. Para industrias electrointensivas, la energía es un componente central de la estructura de costos; un aumento de esta magnitud puede condicionar decisiones de producción, inversión y ubicación de plantas. Asimismo, si los incrementos se trasladan a los precios al consumidor, podría agravarse la inflación en sectores sensibles.